Alimentación3 min de lectura
Dónde encontrar proteína en el día a día, comida por comida
Alimentos con proteína para cada comida del día, fáciles de comer con poca hambre en el tratamiento con GLP-1: desayuno, almuerzo, cena y colaciones.

Por qué repartirla en el día
En el tratamiento con GLP-1, como la semaglutida (Ozempic, Wegovy) o la tirzepatida (Mounjaro), el apetito baja y las comidas se achican, y la proteína es la primera en quedarse atrás. Es ella, junto con el entrenamiento de fuerza, la que ayuda a mantener el músculo mientras el cuerpo cambia.
Más que el total del día, ayuda repartir la proteína entre las comidas. Un poco en cada una pesa menos para quien come poco que intentar recuperarlo todo en la cena.
En el desayuno
La primera comida del día cuenta como las demás, aunque sea chica.
- Huevos, revueltos o cocidos, con queso fresco.
- Yogur natural o griego, con avena.
- Leche, sola o con café.
- Pan o tortilla con queso, huevo o pollo desmenuzado.
En el almuerzo y en la cena
Empieza el plato por la proteína, y deja el resto para después.
- Pollo, pescado o carne magra.
- Frijoles, lentejas o garbanzos, que además traen fibra.
- Tofu, para quien prefiere la proteína vegetal o quiere variar.
- Huevo, cuando no hay otra proteína en el plato.
En las colaciones
Con poca hambre, la colación adecuada es la que pasa fácil en poca cantidad. En horarios fijos, sin esperar el hambre, hace que la proteína no dependa solo del almuerzo y de la cena.
- Yogur natural o griego.
- Huevo cocido.
- Queso.
- Un vaso de leche.
- Cuando la comida no pasa, una bebida con proteína.
Animal y vegetal
Conviene variar entre las dos. El pollo, el pescado, los huevos y los lácteos entran fácil en porciones chicas; los frijoles, las lentejas y los garbanzos suman proteína y fibra, que ayuda al intestino. La fibra va aumentando de a poco y junto con agua. En los días de náuseas fuertes, las comidas ricas en fibra caen peor, y conviene esperar a que mejoren.
Cuánta por día
El aviso conjunto sobre nutrición en el tratamiento con GLP-1 parte de la recomendación general de 0,8 g por kilo por día, y registra que se han propuesto metas de 1,2 a 1,6 g por kilo durante la pérdida de peso. Todavía no se sabe qué peso usar en esa cuenta, por eso tu meta es la que defines con quien te acompaña.
Cuándo buscar ayuda
Quien tiene enfermedad renal o ya tuvo cálculos renales necesita una meta de proteína propia, decidida con su equipo, incluso sobre cuánta de la proteína es de origen animal. En la enfermedad renal crónica moderada a avanzada, la referencia es bastante más baja que las metas de la pérdida de peso.
En Morphi
Defines tu meta de proteína, le tomas una foto al plato o dices su nombre, y ves cuánto falta todavía en el día. La foto sugiere los alimentos, y tú corriges antes de guardar.





